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22 de abril de 2017

Participación de nuestros jóvenes en el XIV Encuentro Misionero de Jóvenes

 D. Anastasio Gil (director de OMP), padre Rolando,
Setefilla, Silvia y Francisco.
Algunos jóvenes de la Delegación de Misiones de Córdoba están participando en el XIV Encuentro Misionero de Jóvenes que se está desarrollando entre los días 21 al 23 de abril en la Casa de Ejercicios San José en El Escorial (Madrid).

Este encuentro misionero que lleva como lema "Una cosa te falta" (Mc 10,21) tiene por objetivo ayudar a los jóvenes, que suelen participar y colaborar en actividades misioneras, a profundizar en la dimensión misionera de la fe y a reflexionar sobre lo que esta dimensión supone para la vida del cristiano, pudiendo incluso llevar al compromiso de la vocación misionera en una experiencia misionera de corta o larga duración. 


3 de abril de 2017

Participación en el Encuentro de Familias de la Vicaría de la Campiña

El pasado sábado 1 de abril, invitados por la Delegación Diocesana de Familia y Vida, la Delegación Diocesana de Misiones participó en el Encuentro de Familias de la Vicaría de la Campiña, celebrado en Cabra, como preparación del Encuentro Diocesano de Laicos que se celebrará el próximo 7 de octubre de 2017. 

En este encuentro que contó con la asistencia de nuestro obispo D. Demetrio Fernández,  la Delegación Diocesana de Misiones, dio a conocer la importancia de la vivencia misionera en la familia, presentando todo el material que se dispone para dar a conocer el mejor regalo que podemos hacer que es la Fe a través del anuncio evangélico o kerigma.

También se aprovechó la ocasión invitar a participar en familia en la próxima Jornada de Oración por las Vocaciones Nativas que se celebrará el 7 de mayo y se animó a vivir una experiencia misionera en la misión diocesana de Picota.








31 de marzo de 2017

Fallece el misionero Pedro Molina García

“Burundi en su corazón”: fallece el misionero Pedro Molina García

OMPRESS-GRANADA (31-03-17) El pasado lunes 27 de marzo falleció en Granada, a la edad de 84 años, el misionero Pedro Molina, un Padre Blanco que ha dedicado toda su vida a la misión.
Nacido en Córdoba en 1932 e hijo de padres granadinos, estudió filosofía en el seminario diocesano de Córdoba. Ingresó en los Misioneros de África, Padres Blancos, el 27 de septiembre de 1956, fecha en que comenzó su año de espiritualidad en Argel. En junio de 1960 hizo su juramento misionero y fue ordenado sacerdote en Cartago, Túnez, el 29 de enero de 1961.
En octubre del mismo año llega a Burundi y comienza el aprendizaje de la lengua Kirundi. Trabajó en diferentes parroquias hasta que en 1974 fue enviado a Italia. En 1978 vuelve a Burundi y en 1981 regresa a Córdoba para atender a su madre enferma. En 1992, tras el fallecimiento de esta, vuelve a Burundi, país que tanto amaba y que tuvo que dejar definitivamente en 1996 tras un accidente de coche en el que perdió su brazo izquierdo.
En 1997 se traslada a Canadá donde presta sus servicios hasta 2004, fecha en que regresa definitivamente a España, como residente en la comunidad de Misioneros de África de Benicassim, Castellón.
A finales de noviembre de 2016, necesitando atención médica particular, ingresa en la residencia del Perpetuo Socorro de Santa Fe, en Granada. El pasado sábado, 25 de marzo, sufrió un infarto, falleciendo en el hospital Ruiz de Alda de Granada el lunes día 27.
A propuesta del Delegado de Misiones, Elías Alcalde, su cadáver fue velado en el Hogar Sacerdotal de Granada y el martes 28, se celebró su funeral en la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia de Granada, antigua capilla del Seminario Menor. Sus restos mortales descansan en el cementerio de Córdoba junto a los de su madre.
“Pedro era un artista, que se entusiasmaba pintando a Dios en sus cuadros religiosos. Decía, que los iconos había que pintarlos de rodillas. También trasmitía su amor a Dios construyendo ilusionado la iglesia de Murore o dibujando con pasión la iglesia de Giharo que nunca pudo construir, a causa de su dramático accidente. ¡Cuánto lloró la pérdida de su brazo!, que le alejó para siempre de su querido Burundi. El Burundi quedó lejos de sus ojos, pero siempre cerca de su corazón.
¡Pedro, descansa en la Paz del Señor e intercede por nosotros y por el pueblo de Burundi!”, explican sus hermanos de congregación.

27 de marzo de 2017

VI MARCHA MISIONERA DIOCESANA "APASIÓNATE"

La VI Marcha Misionera Diocesana de Córdoba “Santa Rafaela María” con el lema: Apasiónate ha congregado a 653 personas provenientes de toda la Diócesis: 13 parroquias: de Córdoba Ciudad la Virgen del Camino, Santa Luisa Marillac, Santa Rafaela María, San Nicolás, San Isidro (El higuerón); de la Vicaría de la Campiña la Asunción de Valenzuela, de Priego, Santa María la Mayor de Baena, de la Vicaría de la Sierra Santa Catalina de Pozoblanco, Santa Ana de Conquista, San Miguel y San Sebastián de Villanueva de Córdoba y de la Vicaría del Valle del Guadalquivir, La Inmaculada de Almodóvar, Santa Marina de Aguas Santas de Villafranca de Córdoba y San Andrés de Adamuz; además el Colegio Sagrado Corazón de Córdoba (las Esclavas), el IES  Nuestra Señora de la Estrella de Villa del Río, las Delegaciones de Catequesis, Juventud y Misiones, el Seminario Conciliar San Pelagio y la Hermandad de San Rafael de Córdoba.

Nos hemos encontrado reunidos con una gran alegría. La camaradería, la amistad, la risa espontánea al sentirnos unidos por una misma fe que nos hermana, ha brillado a lo largo de esta jornada misionera desarrollada en Adamuz y presidida por Santa Rafaela María.

Se ha salido de la Ermita Virgen del Sol donde previamente ha habido una oración que evocaba a todos los Continentes a los que van los misioneros y el testimonio de María Ángeles Navarro, una joven, que ha vivido el Verano en Misión en Ceuta con inmigrantes.

La marcha ha durado unas dos horas, interesante el vado de agua que nos ha entorpecido el desplazamiento y nos ha recordado que la pasión por los demás que viven los misioneros, como Cristo, derriba toda adversidad.

Los seminaristas y algunos jóvenes se han reagrupado para rehacer una catequesis sobre el lema y  ahí los jóvenes han podido cristalizar sus sentimientos y deseos de crecer en el interés por los demás, dando la vida. Después la hermana Catalina Gómez, Esclava del Sagrado Corazón, ha dado una pincelada sobre Santa Rafaela María y los jóvenes respondían espontáneamente a la invitación de APASIÓNATE con un Amar Siempre, frase que engloba la figura de Santa Rafaela María. En procesión se ha llevado una imagen de la Santa y de ahí se ha culminado con  el broche de oro de esta marcha la Eucaristía, presidida por Don Antonio Evans, delegado de misiones de Córdoba, ante la ausencia por motivos de agenda de última hora de Don Demetrio Fernández, obispo de nuestra diócesis. Acompañado por un grupo de sacerdotes y con la alegría de tanta juventud.

Durante la celebración de la Eucaristía hemos visto algunos signos: una vela como signo de confianza, flores símbolo de la frescura y de la ilusión, unas sandalias por el deseo de seguir el mensaje del Señor. Y hemos pedido por todos los jóvenes y por todos los misioneros.

Don Antonio ha dado una clave especial para la juventud, el tesoro de María que se ha abierto a Dios y que con Pasión ha dado su vida apasionándose, nos ha recordado que Santa Rafael María ha vivido esa dimensión mariana.

Ha habido un envío misionero que ha impactado a los jóvenes, Silvia Montiel, joven de la delegación de misiones de Córdoba que irá un mes a República Dominicana y tres meses a Colombia y de la pareja Virginia Cuenca Nieto-Márquez y Juan Carlos, que irán a Brasil por tres años. Ella nos confesaba que cuando tenía nueves años oía que su tío sacerdote-misionero, D. Pedro Nieto-Márquez, estaba en Perú y ahora es ella la que es enviada a misiones por él. La misión también se contagia.

Al final se ha leído el mensaje que el Obispo ha enviado a los jóvenes y que reproducimos fielmente.

Rolando Ruiz Durán sx


Queridos jóvenes, participantes en la VI Marcha Misionera Diocesana “Santa Rafaela María”

ADAMUZ 2017

Cuánto me hubiera gustado estar con vosotros y participar en esta marcha, como lo he hecho en años anteriores. No puedo estar en dos sitios a la vez, y por eso os mando mi saludo y mi bendición.