7 de septiembre de 2018

Fallece D. Anastasio Gil García, director nacional de Obras Misionales Pontificias

Hoy ha muerto en Madrid el director nacional de Obras Misionales Pontificias, D. Anastasio Gil García, tras casi un año de enfermedad. Ha fallecido acompañado de su familia, y tras recibir los santos sacramentos. Sus restos mortales se velarán en el tanatorio M30 de Madrid. Recibirá sepultura en el cementerio de Veganzones (Segovia), su pueblo natal. 

MISIÓN PARAGUARÍ (y III) por el Rvdo. D. Miguel Varona Villar


           Esta tercera y última crónica de nuestra Misión en Paraguarí ha sido escrita un poco tarde; y, aunque llevamos ya un mes de vuelta en España, aún no se han apagado en nuestro corazón los buenos momentos compartidos con tantas personas. Son dos palabras a resaltar: “compartir” y “amistad”.
       Los paraguayos usan mucho el verbo “compartir”. Para ellos, todo encuentro con otras personas pone acción esos resortes físicos y espirituales que hacen que sean momentos especiales. No vamos a decir que ahora es cuando hemos comprendido lo profundo de esta palabra. No. Pero estar junto a esos niños y niñas, visitar a los enfermos y a los mayores en sus propias casas, celebrar la Eucaristía con las personas de las “capillas” aunque fuese tras un arduo viaje por carretera y a veces algo lejano,… Eso ha sido compartir. Compartir la fe, la alegría, la sencillez, tantas cosas que contar, la educación y la manera en que nos recibían, siempre con sonrisas en los ojos y en los labios, sin parar de agradecernos que le hubiésemos visitado.

22 de agosto de 2018

«TE LLEVAS MÁS DE LO QUE DEJAS» MISIÓN PICOTA 2018

Acompañado de tres personas increíbles, únicas y diferentes, que hacían de este grupo heterogéneo un gran equipo, el pasado 18 de julio comencé una nueva aventura en mi vida, una experiencia misionera, en la provincia de Picota, en Perú. Guiados por los sacerdotes D. Francisco Granados y D. Rafael Prados hemos ido descubriendo esta provincia de la selva peruana donde muchas personas viven la Fe de manera apasionante, especialmente los animadores de cada comunidad de católicos en los numerosos poblados.

Este mes destaca por el vivir en Cristo cada día, en las numerosas y variadas actividades que hemos realizado ya sea jugando, cantando, orando, pintando y rehabilitando iglesias, cocinando, dando catequesis, etc. Ha sido un mes de compartir nuestro tiempo, la alegría, las ganas de aprender, de cantar y más importante la Fe que nos une. Hemos tenido la suerte de poder compartirlo en diferentes y maravillosos lugares como en colegios, en los poblados y sus iglesias, en la peregrinación de jóvenes a Shamboyacu o en sus propias casas con los más mayores y los enfermos. Quiero resaltar el carácter inocente de los niños que transmitían una alegría y cariño que nos cautivaba a pesar de que llegábamos como completos desconocidos y además nos demostraban una gran generosidad con sus compañeros y familia.